Victorio Cruz Riverol

Victorio Cruz Riverol  “Bala Azul

 

Nace el 23 de diciembre de 1907 en el Barrio de San José en Las Palmas de Gran Canaria, hijo de don Domingo Cruz (funcionario municipal) y de doña Joaquina Riverol, ocupando el noveno de los diez hijos que tuvo el matrimonio.                   

Desde muy corta edad se inició en varios deportes inclinándose por el fútbol, practicándolo con sus amigos en la Plaza de San José o en cualquiera de los muchos terrenos que en aquella época había por todo el barrio. En el año 1923 ingresó en las filas del Club Deportivo Aguilas, desde donde pasaría al Sporting de San José  destacando como delantero centro por su fortaleza física y velocidad unido a su gran técnica individual, hizo que el entendido Don Pedro Cárdenes Rodríguez lo llevara al Marino F.C.

Aunque con edad todavía juvenil se enfrentaba con jugadores de mayor edad, que eran ídolos suyos y de los cuales aprendió mucho, la primera vez que jugo como extremo derecho en el Marino fue para sustituir a Alfredo Rivas, posición que solo abandono cuando se retiro del fútbol.

Destacando en el Marino F.C. por su velocidad con la cual encaraba al defensa y echándole la pelota por un lado él corría por el otro lado,  por su técnica individual sabía llevar la pelota por la banda siempre dominada, pero no sólo para centrar desde la esquina, pues cuando convenía sesgaba a la manera de sorprender centrando templadito al área justo al sitio del compañero mejor dispuesto para rematar, y si no para disparar él mismo con fuerza, serenidad y colocando la pelota, imparable las más de las veces, siendo un consumado especialista en los libres directo de nueve metros (penalti).

En cuanto al sueldo que por aquella época se percibía, era costumbre generalizada en el fútbol regional un porcentaje en función de la recaudación que se obtuviera, sirva como ejemplo “ si el partido era con un equipo como el Gran Canaria o Atlétic Club le correspondía sólo un duro, y si era contra el Victoria diez seguritos”.

En cierta ocasión, en partido homenaje a Padrón “El Sueco” cuando le ganaron a su eterno rival, “match clásico”, triunfo resonante, pues hubo lluvia de goles (6-3), le tocaron cien pesetas, porque la Marquesa de Arucas, marinista de las buenas, mandó mil cien para que fuesen repartidas entre los equipiers “populares”.

Vistió la camiseta de la selección de Las Palmas en tantas ocasiones como se desarrollaron partidos de fútbol en aquella época.

El sobrenombre de “BALA AZUL” le fue puesto con ocasión del Marino F.C. enfrentarse al Club Athlétic Bilbao y tener en sus filas al famoso extremo derecho Gorostiza al cual le llamaban el “Bala Roja” por su velocidad y color de la camiseta, siendo la camiseta del Marino F.C. azul. En aquellos años era normal que viniesen equipos de la Península y sobre todo del Reino Unido a jugar partidos amistosos.

En el año 1932 lo ficha el F. C. BARCELONA, y unos días antes de marcharse a la ciudad Condal, se iba a celebrar un partido importante entre el Marino F.C. y Real Club Victoria, partido que no iba a jugar pero ante la insistencia de directivos y afición, jugaría ese partido aprovechándose como despedida ante la afición.

En un lance del encuentro estando de espalda hacia la portería del Victoria, recibe un balón y en ese momento siente una fuerte patada por detrás del defensa victorista, Castellano “El Chorizo”, que lo tumba al suelo, con tal mala suerte que tuvo que salir del campo cojeando, ese día se cortó la trayectoria futbolística de “El Bala Azul” como jugador de primera elite.

Días después parte hacía Barcelona como primer jugador de la provincia de Las Palmas que ficha por el F. C. BARCELONA con un sueldo mensual de 400 pesetas de aquella época, pues ya estaba Arocha que era de la provincia de Tenerife, realizando las pruebas correspondientes en Las Corts y observando el entrenador que aunque cojo tenia buenas maneras, habla con la Directiva para que se le practique una observación en la rodilla y diagnosticar que tipo de lesión tiene, tras unas pruebas realizadas por el famoso Doctor Puig Sureda se le diagnostica lesión de menisco, la cual en aquellos momentos era una operación que no se practicaba, habiendo muchos jugadores que seguían jugando con dicha lesión, la cual influía para que su rendimiento en el campo no era el deseado.


Antes de operar, primero se tuvo que ver en un cadáver la rodilla y menisco y observar todos los problemas que existirían al realizar esta operación pues fue la primera o de las primeras que se realizaron en aquellos años, dicha intervención quirúrgica la realizo el Doctor Puig y asistiéndole como ayudante don Angel Sanchiz médico canario, con las técnicas de aquella época año 1932. Recuperándose Victorio en el post-operatorio con un resultado satisfactorio que le permitiría seguir jugando al fútbol.

No le dejaron mucho tiempo para coger la forma física y teniendo que jugar varios partidos en condiciones climatológicas adversas, sin poder demostrar las cualidades que tenía, aunque el Español y el Sabadell se interesaron por sus servicios, regreso a la isla.

Estando en Las Palmas volvió a coger su peso normal y la forma, jugando partidos con su sempiterno equipo Marino F.C., interesándose para ficharlo el Recreativo de Granada y como le aprobaron su deseo de percibir el mismo sueldo que le habían fijado en la Ciudad Condal, cuatrocientas pesetas mensuales, volvió a dejar su sitio en el Marino, esta vez en compañía de Nené.

En el Granada vivió su mejor época como jugador profesional convirtiéndose en el líder del equipo tanto por sus habilidades técnicas en el manejo del balón y como lanzador de penaltis, además de por su seriedad personal como por su compañerismo, desarrollando labores de capitán y en algún momento de entrenador, fue participe de la inauguración del Campo de Fútbol Los Cármenes.

En el año 1935 el Sevilla  queda campeón de la Copa de España realizando una gira por toda la península y llevándose a Victorio que había destacado esta temporada en el Granada, al regresar lo intentaría fichar el Sevilla pero el Granada no dio el visto bueno. Su andadura en la península como jugador profesional terminaría en el verano de 1936 fecha en que estalló la guerra civil que duraría hasta 1939.

Terminada la guerra le avisarían que se personara en Los Carmenes pero no quiso volver, finalizando su carrera como futbolista en el Marino F.C. vestido con sus colores AZUL, en 1942, en el primitivo Stadium “Pepe Gonçalvez”, de la explanada del Muelle Grande. Jugando posteriormente en ocasiones que se celebraban, partidos amistosos entre los veteranos de aquellos equipos que fundaron la Unión Deportiva Las Palmas.

Victorio Cruz Riverol “El Bala Azul”, falleció en nuestra ciudad el siete de enero de 1999. Su féretro portó el estandarte blanco y azul. Colores indelebles del club de sus amores, el “Marino F.C.”. (q.e.p.d.).

 

Artículo: Carmelo Ramírez Pérez  –  (Agosto 2009)

Fuente: historiadelfutbolcanario.es 

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