Chispas a mi “Barrio”

Chispas a mi “Barrio de San José

 

Vega de San José

donde está tu esplendoroso verdor,

te lo ha cambiado el hombre

por el gris del hormigón.

 

Carpinteros y bordadoras

zapateros y jornaleros,

mecánicos y escoberos

San José es un barrio obrero.

 

De la Portadilla al Pollo del Obispo

pasando por el Cementerio y las Tenerías,

no había en la isla de Gran Canaria

una Vega como la mía.

 

Para una partida de billar

teníamos el Bar Diego,

y en la parada de guaguas

a Paquito el de los Ciegos.

 

A Juan Torres no olvidaremos

gracias a él tuvimos un cine,

muchos chiquillos espadeamos

a la salida del Torrecine.

 

Vestirse de Primera Comunión

en aquella época era muy duro,

todos los chiquillos la hicimos

y nos fotografiamos a cá Arturo.

 

En época de Semana Santa

todo el barrio estaba “callao”,

quién único estaba contenta

era Mariquita la del “Pescao Salao”.

 

Por el Callejón de la Horca

Agustín el “Mecánico” y la Panadería,

cruzábamos por el Árbol del Sermón

en dirección a las Tenerías.

 

“Chano López” en la Ferretería

tenía materiales todo el año,

sábados y domingos vendía

cualquier cosa para el baño.

 

El sábado por la tarde era

el descanso del obrero,

después de una buena siesta

a cá Maestro Pepe el “Barbero”.

 

Que gente de aquella época

vacas, cabras, y burros no vió,

muchos rábanos y plátanos tifamos

en la finca de “Antonio Wiot”.

La Iglesia y su arbolada

en la Plaza de San José,

con el Bar de “Pepe Vega”

y el Colegio de “Don Andrés”.

 

Era el Santuario de mi Barrio

por allí pasamos todos,

jugando y contando chistes

o molestando a “Pepe el Bobo”

 

Personajes también pasaron

los de hoy y los de antes,

Julián Potaje, El Sabroso

y hasta Antonio el Comandante.

 

El “Guarín” al futbol descalzo

y el “Tupío” con su pistola,

era un espectáculo verlo

cuando se veía con “EL Chola”.

 

No me quisiera olvidar

de recordar a mis vecinos,

“Veranos”, “Toli Tolis”, “Patarrasas”

y también los “Robencinos”

 

Parrandero es mi Barrio

y si hace falta hasta saetas

timple y guitarra no falta

con el “Churrero” y el “Peseta”.

 

Paseo fue de juventud

y única salida al Sur noche y día

el coche de hora paraba

en la tienda de “Manolito Díaz”

 

Frente a la “Barranquera Ancha”

eran construcciones de maravilla,

“Cuartel de Falange” y la “Nueva Aurora”

ya solo nos queda la “Casa Amarilla”.

 

La “Piedra” bajó rodando

y en el Paseo se quedó,

fue emblema por mucho tiempo

y con el Polígono desapareció.

 

De recorrido queda poco

por si existe alguna queja,

hacemos una paradita

y entramos en el Bar “Las Rejas”

 

En la misma vuelta estaba

el primer “Grupo Escolar”,

fue su gran estandarte

el maestro “Don Baltasar”.

 

Deportistas fueron muchos

hombres pequeños y como torres,

Hermenegildo “Brazo de Hierro”

o Santiago el “Corre Corre”

 

Pura técnica en el campo

y siempre dispuestos al gol,

Carmelo y Paco Campos

y el famoso Riverol.

 

Maestro Manuel el “Tornero”

con máquina y madera era feliz

me dio tres buenos amigos

“Jose”, “Saruca” y “Manolo Ruíz”.

 

De mi barrio también salieron

gente de humilde bondad,

muchos sacrificio hicieron

para entrar en la Universidad.

 

Catedráticos, Doctores, Abogados

y algunos por la Eclesiástica,

Arquitectos e Ingenieros tenemos

y otros Licenciados en Náutica

 

Perdiste tu verde Vega

y los carros de basura,

estamos orgullosos de ti

hemos ganado en cultura.

 

Callejones y barranqueras

que en mi juventud recorrí,

hace ya treinta y tantos años

que de mi Barrio salí.

 

Aunque haga tanto tiempo

yo jamás te olvidaré

y llevaré siempre en mi mente

que nací en San José.

 

Y con esta me despido

y a todos quiero aclarar,

que soy Carmelo Ramírez Pérez

“criao y ensolerao en el Moñigal”.

 

Artículo: Carmelo Ramírez Pérez – (Diciembre 2010)