CL. Adargoma

Club de Luchadores Adargoma San José

 

En plena dictadura de Primo de Rivera – época en la que Unamuno es desterrado a Fuerteventura, Valle Inclán encarcelado y en la que los catedráticos de la Universidad de Madrid como Ortega Gasset renuncian a sus cátedras – aquella ciudad de Las Palmas de 1.926 contaba tan sólo con unos 67.000 habitantes repartidos por su casco urbano que tenía dos focos poblacionales principales: un núcleo administrativo-comercial (Vegueta–Triana) y un recién creado centro portuario en torno al Puerto de la Luz. Junto a ellos emergían los enclaves populares marginales que estaban localizados en las laderas escarpadas de la ciudad donde se asentaba una población obrera y campesina sobre un terreno muy adverso. Escalonada entre esas laderas y limítrofe con el barrio de Vegueta se situaba el populoso risco de San José, cuyos vecinos se caracterizaron por su amor a las tradiciones culturales y deportivas. Aquí la práctica del Fútbol queda perpetuada para la Historia con la fundación en 1.913 del Sporting de San José, la de Vela Latina con la creación del bote Poeta Tomás Morales y su Sociedad en 1.933 y la de las Palomas con la instauración del Grupo Colombófilo en 1.930. En este simbólico barrio de la ciudad de Las Palmas, vinculado a estas singladuras deportivas, no podía faltar la práctica del boxeo y de las populares riñas de gallos – a las que Pérez Galdós alude en su obra La familia de León Roch -o las peleas de carneros- sobre las que escribe Alonso Quesada en sus Crónicas – y por supuesto la práctica de la lucha canaria.

 

ETAPA 1.926-1.930                                 

En noviembre de 1.926 nace con el apoyo de la Sociedad Recreativa del Círculo La Unión de San José un equipo de luchas que a la postre va a ser el club decano de Canarias: el Adargoma. El Círculo La Unión de San José inicia su periplo enfrentándose en varias ocasiones con la sección de luchas de la Sociedad Deportiva Marino F.C.

El Diario de Las Palmas en su edición del 19 de enero de 1.927 comentaba que la lucha canaria había entrado en un período de transformación y reorganización, porque tanto la gente como los luchadores estaban aburridos y cansados de los clásicos Norte – Sur. Deseosos de acabar con esta rutina en la que había caído la lucha se determinó crear equipos. Seguía diciendo la prensa que para ello no se atendió a la procedencia de los luchadores sino al mérito y valor personal. Esta iniciativa partió de la Sociedad de la Unión instalada en el barrio de San José la cual constituyó dos poderosos equipos uno de primera y otro de segunda categoría con los cuales esperaba conquistar el campeonato de la provincia.

Al calor de esta iniciativa del Círculo la Unión de San José de agrupar los luchadores en equipos o bandos, surge el partido del Puerto. Del mismo modo en la ciudad señera de Telde se funda el equipo Faycan , aunque su sede social la domicilien en el barrio de San José, concretamente en la Sociedad La Nueva Aurora, indudablemente porque este barrio se había convertido en una zona de encuentro para la gente de la lucha canaria. Es tal la trascendencia que adquiere en la capital estas luchadas que desde la prensa misma se aboga por reglamentar la lucha y multar a aquellos luchadores que siendo anunciados no luchan, al mismo tiempo que se alaba el reglamento interno del Faycán de Telde así como la ejemplaridad que estaba demostrando el equipo de San José que se presentaba a todos sus compromisos perfectamente organizado.                                    

 

ETAPA 1.930-1936                                                                      

En los inicios de los años treinta, con la llegada de la II República española, el equipo o partido de San José comienza una nueva andadura. Ya no está auspiciado por la Sociedad recreativa del Círculo de la Unión, sino que son los propios luchadores y simpatizantes quienes autofinancian el equipo dirigidos por el antiguo luchador de San José Manolito Marrero. Sus blandeos lo realizan en diferentes solares del barrio, pero cabe destacar el lugar conocido como la Casa de la Lucha, que aún hoy se mantiene en pie y en el recuerdo de los viejos de la zona.

La ciudad de Las Palmas y cada uno de los pueblos de Gran Canaria se encontraban poco comunicados entre sí, apenas existían carreteras transitables y los caminos reales eran sólo aptos para el tránsito de las caballerías. El transporte de las personas y de los productos de la tierra se hacían en ocasiones a lomos de bestias lo que suponía jornadas penosas, dificultosas y largas pero económicas, aunque también existía la opción del ómnibus. De todas formas estos inconvenientes no impidieron al San José enfrentarse a los equipos Fraternidad de Guía y Gáldar, al Guanarteme del Puerto o la Unión de Luchadores de Agüimes. En su trayectoria de los años treinta visita muchos pueblos entre ellos Tafira. Al respecto un cronista del periódico de La Provincia dice: El domingo se celebrarán en Tafira, frente a los terrenos del grupo escolar en construcción, dos importantes series de luchas canarias, entre los bandos de Tafira y San José (…) Existe gran animación en la afición, pues como en las anteriores celebradas, hay personas que desean presenciar éstas donde se presentarán nuevos elementos. El Panadero se ha distinguido en las últimas luchadas. Habrá apuestas y al grupo vencedor se le obsequiará con un vermouth. Los luchadores de Tafira son: Alvarado, Pitaluga, Revoredo, Sosa, Pérez, Palurdo, Ordoñez y Pampero. Y los que presenta San José: Panadero, Herrero, Andueza, Florido, Celestino, Rabioso, El Cojo y Luzardo.                                                                              

Estos años treinta están marcados por una serie de acontecimientos dignos de mención que afectan a la historia misma de nuestro club:                                                                               

La celebración de un merecidísimo homenaje al luchador teldense Juan Castro Morales, que por aquella época se desplazaba hasta el barrio de San José para preparar a su discípulo Florido.                 

En julio del 36 la reunión de representantes de las sociedades y peñas deportivas y miembros destacados del deporte de la ciudad de Las Palmas en el Local del Sindicato de Trabajadores Mercantiles para enviar una delegación canaria a Barcelona con el propósito de participar en una Olimpiada Popular. Acudieron a la capital catalana, donde les sorprendió el Alzamiento Nacional, los luchadores del San José Lorenzo Andueza y José Suárez “Pelota” y el ciclista “El Pipa”.                                                     

 

ETAPA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1.936-1.939)                                                                    

En plena Guerra Civil española algunos luchadores son movilizados, otros exilados, perseguidos y alguno asesinado. Se realizaron en el período del 36 – 39 “Luchadas patrióticas” y en beneficio del glorioso ejército español, falangistas, etc., aunque hasta qué punto – como dice Borito en su libro Historias y Vidas. Lucha Canaria – fueron libres y espontáneas las actuaciones de los luchadores.

 

 

Artículo: Carmelo Ramírez Pérez – (Agosto 2009)

Fuente: San José El Adargoma y La Lucha Canaria – P.P.Q.

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