José Castellano Santana

José Castellano Santana     “Pepe Monagas

 

José Castellano Santana nació el 12 de Febrero de 1904 en San Agustín (barrio de Vegueta) en el seno de una familia humilde, aunque la mayor parte de su vida transcurrió en el cercano y populoso Barrio de San José, desde muy temprana edad tuvo muchísima afición por el teatro, la poesía, además de ser un gran timplista. Sus principios se sitúan en la década de 1930, vinculado a la Sociedad de Amigos del Arte Néstor de la Torre. Vegueta siempre fue su lugar de paso y encuentro con compañeros de tertulia con los que se reunía en el bar Polo del desaparecido Puente de Palo.

El escritor Pancho Guerra lo elige para encarnar a “Pepe Monagas” en los años 40. Actor con poca formación, pero unas dotes naturales increíbles que es capaz de absorber la identidad de su personaje. Se confunde al personaje con actor, pocas personas saben que Pepe Monagas se llamaba José Castellano Santana. Participó muchos años como actor en pequeñas obras y desfiles de variedades, y al día siguiente se iba a su trabajo como uno más, porque lo del teatro para él era un hobby”. Estas participaciones eran bastante cortas, hasta que le llegó la gran oportunidad. Una noche, en una revista de variedades, falló un número y le dijeron que saliera, él se animó y contó un cuento con humor, luego ya empezó como “Pepe Monagas” a actuar en solitario.

“Pepe Monagas” era un canario socarrón, vestido con ropa de mauro (campesino de Gran Canaria), utilizaba el habla popular mediante monólogos en forma de cuentos o historias en tono jocoso; utilizando el habla dialectal, describía la vida, costumbres y personajes del pueblo, con final humorístico. Todo ello, lo representó con gran maestría en los escenarios; haciéndolo como nadie hasta el momento.

Cuentos como: “La raya canela, El cine y El indiano” son una muestra de su imaginación y otros, como el del inmigrante, fruto de la actualidad de la época. “En aquellos años, muchos canarios emigraban a Venezuela y de ahí que sacara el cuento del emigrante”. Me refiero al relato en el que Pepe Monagas, embarcado con rumbo a Venezuela y harto de tanto mar, le pregunta a su compadre Regorito si queda mucho para ver tierra. “Saque el mapa, Regorito; si esto son islas estamos salvados, pero si son cagás de mosca…….”

Los más veteranos tenderos del Mercado de Vegueta también recuerdan que pasaba mucho por allí, y que contar cuando se subía a la guagua para ir a su casa que como él decía “en el canto abajo de San José”, el pasaje completo quedaba pendiente de su palabra y sus gestos como: “Arrejálese p’acá, comadre, que hay sitios sobranceros” la gente disfrutaba al verle, identificado con su rechoncha y jovial personalidad.

Nos deja el 29 de Septiembre de  1967, después de realizar una actuación benéfica en La Laguna (Tenerife). Sus monólogos han quedado grabados y, se puede afirmar, que en el humor en Canarias, ha sido una de sus figuras más sobresalientes, marcando estilo. Una de las calles en Las Palmas de Gran Canaria está rotulada con el nombre “Pepe Monagas”.

En abril del 2004 es nombrado “Hijo Predilecto” de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, y con motivo del centenario de su nacimiento, la Concejalía de Cultura decidió rendir su particular homenaje, con una obra de la escultora Susana Requena. Siendo las hijas de José Castellano Santana, Elena, Juana y Alicia, las encargadas de descubrir la placa-escultura en la que su padre aparece caracterizado como el peculiar personaje que le dio fama. Mostacho y cachorro echado para atrás, “Pepe Monagas” es la personificación del canario socarrón que le saca punta a cualquier historia de la vida real para convertirla en chiste o cuento.

 

 

Artículo: Carmelo Ramírez Pérez – (Octubre 2011)

Fuente: La Provincia – guitarraline.com

This site is protected by wp-copyrightpro.com