Manuel Caballero Cabrera

Manuel Caballero Cabrera    «El Bicho«

 

El barrio de San José lo vio nacer en 1907. Desde temprana edad con los chiquillos de su barrio, jugaba a ser un gran luchador. A la pregunta realizada por el periodista Esparragón en una entrevista publicada por Canarias Deportiva e1 9 de julio de 1956, de a qué edad comenzó a «pegar», Manuel contestó: «Catorce años. Lo hacíamos todos los chiquillos para irnos amaestrando, aprendiendo prácticamente, pese a que realizábamos los entrenamientos correspondientes”.

Aunque su constitución física nunca lo acompañó – de ahí su apelativo -, este pequeño gran hombre, que medía 1,65 y pesaba 60 kilos, suplía su carencia física con un carácter de valentía y pundonor, siguiendo siempre la norma que con el arte, el “geito” y la “maña”, puede darse en tierra con los hombres grandes, porque aparte de que se entregaba en la lucha por sus colores, se llenaba de amor propio para vencer a oponentes de mayor envergadura, como al majorero Vicente Cabrera, al tinerfeño Luis Pagés, al galdense Pedro Delgado, entre otros. De esta forma hablaba Manuel Caballero:

«Cuando tumbaban a un amigo nos salía un no sé qué de dentro y dábamos la cara por él, desafiando al vencedor, aun sabiendo que nos era muy difícil ganarle. Pero, amigo, había ese fueguillo que hoy tanto falta y que se llama amor propio, que se tiraba uno al terrero aunque fuera como la Catedral de grande». (Canarias Deportiva, 9 de Julio 1956).

Su lucha predilecta era la agachadilla. Sus adversarios lo consideraban a la hora de agarrar por su rapidez y habilidad para ejecutar esta lucha nacida del agarre a mano metida, la cual explicaba de manera tan sencilla:

«Es muy fácil. Basta preparar un toque por dentro hasta afianzarse uno en la arena, y meter después el cuerpo para doblarse y dejar al otro tendido. Esto hay que hacerlo con rapidez». (Canarias Deportiva, 9 de Julio de 1956).

Él comentaba que tenía su secreto en el arte de la lucha, porque siempre atacaba por una lucha determinada, para inmediatamente con gran velocidad ejecutar otra y lograr vencer. De él decía la prensa comentando una luchada en junio de 1930 entre la Fraternidad de Guía y el San José:                                            

«(…) es el número uno de todos los que han visto todas las generaciones presentes. Ataca del mismo modo que se defiende. Con una variedad con una de matices como dirían los críticos de otras artes. Y con una valentía y ágil fiereza acometiendo sin igual ni semejanza hasta hoy. Claro que la estatura le merma los méritos ante los que juzgan la lucha por el aparente resultado de los éxitos». (La Provincia, 4 de Junio de 1930).

Nunca agarró con Joaquín Rodríguez «Pollo de Uga» a pesar de que lo intentó, pero su padre y sus hermanos no lo dejaron porque entendían que él no era hombre para «Uga», pero con todo, sí agarró con el tinerfeño Pancho Camurria en el Campo Canario en el año 1933, en un desafío a siete luchas, dándole las cuatro primeras seguidas.

Siempre perteneció al equipo de su barrio. Con 19 años debuta en las filas del Círculo Unión San José junto con su amigo Luís Suárez viviendo intensamente todos los momentos históricos por los que pasó la pila de San José. En una entrevista, Manuel Caballero «El Bicho» deja patente su sentir como hombre que entendía la Lucha Canaria como símbolo de lealtad hacia el lugar en que naciste y te criaste, dijo:

«Cada hombre luchaba en su bando porque lo quería, porque lo sentía, lo llevaba en el corazón. Había más amor propio…» (Canarias Deportiva, 9 de Julio de 1956). 

 

Artículo: Carmelo Ramírez Pérez – (Agosto 2009)

Fuente: San José El Adargoma y La Lucha Canaria – P.P.Q.

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