Manuel Rodríguez Perdomo

Manuel Rodríguez Perdomo      «Kilovatio«

 

Nació un miércoles 28 de junio de1939 en el barrio de “San José” de Las Palmas de Gran Canaria, cuando la verde “Vega de  San José” era un hermoso platanar y el lugar propicio para sus juegos de niño en aquellos estanques y acequias,  aprendió en la escuela del rey los pocos estudios que en aquella época se les podía dar a los hijos, debido a la  escasez económica familiar, había que trabajar aún siendo muy niño.

Sus primeros pasos laborales fueron a la edad de 12 años en la agricultura con un mísero jornal de 15 Ptas. trabajando  de sol a sol y de lunes a sábado. En el año 1955 y con 16 años se incorpora a la antigua empresa Unión Eléctrica de Canarias «UNELCO» (hoy Endesa), hasta su jubilación.

Con apenas 16 años el gusanillo del boxeo le llama a visitar el gimnasio “El Español” de Educación y Descanso en la  calle León y Castillo, donde a la postre se encuentra al que fuera su primer maestro y preparador “Tomás Gordillo”,  conociendo allí a estrellas y referentes del Boxeo Canario como “Orteguita” y “Kid Tano”, privilegio que marcaron su  vida deportiva.

Su debut en el mundo boxístico fue con el también debutante Raimundo Rosa “Ray Ross” en la antigua Gallera del  Cuyás  y ganando a los puntos (en catorce ocasiones se verían las caras con el 50% como resultado), esta sería su  lanzadera  para lo que vendría después, una carrera en la que juntaría más de setenta combates entre amateur y  profesional, con rivales de todo pelaje y logros que pasaron a la posteridad.

Su condición física, pulida a base de un entrenamiento militar (todos los días, sin perdonar ni uno, y a las cinco de la  mañana, subía por El Lasso para arriba), unida a una técnica característica,  ¡cuando subía al ring, lo daba todo!, le  permitió adquirir sin tardar una fama que ya no le abandonaría.

Rodríguez «Kilovatio”……

Ese fue el “nombre de guerra” del que presumirá de por vida, por las connotaciones entrañables que implica: (Era  empleado de Unelco y Pancho Rojas, un buen amigo, fue el que me empezó a llamar “El Kilovatio”, “Kilovatio” para  arriba, “Kilovatio” para abajo y así se quedó).

Fueron célebres los combates contra Monsta, Kid Gavilán (Campeón de España), Carreño o Félix Alonso, le dejaron  instalado en el escaparate de los elegidos. Lleva con orgullo haber sido participe de la “edad dorada del boxeo  canario”.

Por encima de las victorias, de las derrotas, de los trofeos y aplausos, me quedo con los amigos con el haber podido  conocer a gente de una humanidad enorme, de grandísimo corazón.

“Todavía me emociono y lloro al recordar mi carrera deportiva”

En 1965, ya con un considerable kilometraje encima, opta por dedicarse de lleno a su profesión,  el boxeo no daba de  comer como uno quisiera y había que sacar adelante a una familia.

 

Artículo: Carmelo Ramírez Pérez – (Julio 2013)

Fuente: Manuel Rodríguez – Canarias7                                                         

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